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20 JUN
SOPAS FRIAS ANDALUZAS, EL MEJOR REMEDIO CONTRA EL CALOR

Comienza el verano y más que nunca nuestro cuerpo necesita hidratación y una alimentación basada en vitaminas. Por ello, una sopa fría es el entrante perfecto para combatir estas altas temperaturas.

En nuestra comunidad destacan platos propios del recetario tradicional, en el que el aceite de oliva y los productos de la huerta son abundantes, y esto sumado al clima caluroso del verano ha propiciado que se haya ido extendiendo y evolucionando hasta las sopas frías que conocemos hoy día y que tanto reconocimiento tienen entre los turistas extranjeros.


Gazpacho


Las primeras versiones de este popular plato consistían en un pan desmigado con aceite y vinagre que data de la época de Al-Andalus y que fue consumido durante siglos por las clases populares.
Su evolución hasta el gazpacho que conocemos hoy ha dado lugar a diferentes variantes como el ajoblanco o el salmorejo, además del gazpacho manchego.


No fue hasta el siglo XIX cuando se le añadió el tomate, aportando su color característico gracias al licopeno. Durante la década de los 60, gracias al turismo, alcanzó tal popularidad que hoy día es un plato internacional que ha sabido adaptarse a modas y tendencias. Si quieres potenciar el sabor de sus ingredientes, prueba a hacer gazpacho de verduras asadas con picadillo y mojama de atún.

 

Salmorejo


Aunque más que una sopa se trata de una crema, el salmorejo tiene su origen en Córdoba y es reconocido en toda España. A diferencia del gazpacho, su consistencia es más espesa y lleva menos variedad de ingredientes (tomate, ajo, aceite de oliva, pan, vinagre y sal).


Su origen se remonta al siglo XX, donde se empezó a incluir el tomate como último ingrediente añadido en su evolución. Sin embargo, en la alta gastronomía se llevan a cabo diferentes variaciones, por ejemplo Salmorejo de naranjas con bacalao salado.


Ajoblanco


Su nombre puede llevar a confusión, ya que no es el ajo su ingrediente principal, sino la almendra. Suele ir acompañado de uvas, melón o jamón y resulta una sopa refrescante y fácil de elaborar.
Esta sopa malagueña extiende su popularidad al resto del país, tanto es así que es protagonista de las fiestas de Almáchar (Málaga) y Herrera del Duque (Badajoz).
¿Quieres una propuesta con este plato? Prueba con Ajoblanco de almendras con tallarines de calamar.
 

 

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