La mujer en la gastronomía: mucho que aportar en un mundo de hombres

Es paradójico pensar en el contraste entre la cocina doméstica y la profesional: mientras que la primera siempre ha sido el lugar de la mujer en la segunda pasa justo lo contrario. El escaso papel femenino dentro de la cocina profesional es aún hoy una realidad, aunque cada vez más se está rompiendo esta tendencia.
Es mucho lo que debemos a la mujer en su aportación al recetario tradicional, y es que no deja de ser sorprendente el hecho de no ser destacado su papel en la historia de la gastronomía aún siendo las responsables de preservar el conocimiento culinario durante generaciones cuando no existía formación profesional.
 

Las embajadoras gastronómicas

Las mujeres de la realeza y nobleza de nuestra historia, a través de sus exclusivos gustos culinarios, se convirtieron en uno de los más fuertes referentes en tendencias entre las altas clases. Mujeres tan importantes como Teodora de Bizancio, Catalina de Médici, Ana de Austria o María Antonieta son solo algunas de las que establecieron modas que pasarían a la historia de la gastronomía
Además de ellas, las monjas también han formado parte de un aspecto tan importante como el de la preservación y tradición. Sin ir más lejos, el mazapán, un dulce tan importante en nuestro recetario, fue creado por ellas con el fin de alimentar a la población a base de ingredientes básicos.
 
Mujeres adelantadas a su tiempo
 
Anette Boutiaut, también conocida como Mère Poulard (1851-1931) empezó siendo sirvienta, lo que no le impidió ir ganando un reconocimiento dentro de la sociedad francesa gracias a su famosa omelette, una receta que hoy día sigue manteniéndose y siendo la mejor valorada de Francia.
En nuestro país y más concretamente en Sevilla, Micaela Ruiz Téllez, conocida como La Colchona (1821-1904) fue una mujer determinante en la historia de los mantecados. Su papel consistió en mejorar la conservación de este dulce para que se mantuvieran durante más tiempo incluyendo un proceso de secado.
Otras mujeres como Emilia Pardo Bazán, Simone Ortega, Nicolasa Pradera o Carmen de Burgos, destacaban por sus obras literarias y enfoque feminista. Defendían la cultura culinaria a través de sus libros de cocina, considerados muy importantes dentro del género, toda una proeza en el siglo XIX.
También del siglo XIX destaca la Marquesa de Parabene, María Mestayer de Echagüe, una gastrónoma gran divulgadora de su época, capaz de prever avances tecnológicos que tardarían décadas en llegar.
 
Un mundo de hombres
En el ámbito profesional, la cocina aún sigue siendo un espacio mayoritariamente de hombres. Sin embargo, poco a poco el mundo de la alta restauración va abriendo sus puertas a la visión femenina tan necesaria en el sector y cada vez son más las mujeres que ocupan un papel importante dentro de las cocinas.
Por todo esto, en Abantal creemos en la igualdad de género y contamos con un equipo igualitario que enriquece nuestra visión de la cocina tradicional y de vanguardia más allá de las normas tradicionales del sector.

Todo lo que las flores comestibles pueden aportar en la cocina

¿Flores que se comen? Esta es la pregunta que años atrás se hacían muchas personas, pero lo cierto es que en los últimos tiempos podemos ver flores comestibles en muchos de los emplatados de alta gastronomía. No es de extrañar: aparte del colorido que pueden aportar visualmente, sus sabores ofrecen armonías sorprendentes contribuyendo a una experiencia gastronómica única.
Lo cierto es que, a pesar de lo que pensamos, no es una tendencia novedosa: en México se lleva utilizando la flor de la calabaza desde hace siglos y los postres indios eran tradicionalmente adornados con pétalos de rosa.
Amapola, azahar, rosas, lilas,…una amplia variedad de flores, tratadas para ser consumidas con seguridad, cuentan con diferentes posibilidades dentro de las técnicas de conservación de secado, congelado, o inmersión en aceite, ofreciendo una versatilidad de uso fuera de su temporada. Además, no podemos olvidar su interesante aporte nutricional de vitaminas A y B.
 

¿Cuáles podemos usar en la cocina?

 
De entre las muchas variedades de flores, no todas son aptas para consumir. Es importante desechar tanto las especies tóxicas como, de las comestibles, las que no tienen especificado expresamente este fin.
Algunas variedades que podemos añadir a nuestros platos son:
 

  •  Albahaca: aporta un sabor similar a la planta, aunque más suave. Es perfecta para dar un toque de sabor mediterráneo a ensaladas o pastas.
  •  Azahar: aromatiza panes y bollería, como el Roscón de Reyes. Florecen con la llegada de la primavera y la Semana Santa, una fecha perfecta para elaborar Torrija con salsa de canela y helado de azahar. Las hojas del naranjo no son comestibles, pero sí aportan un aroma inconfundible, como en el caso de las populares Hojuelas de hojas de naranjo.
  •  Amapola: Sus semillas se emplean en elaboraciones de pan, repostería y algunas ensaladas. Para utilizar las hojas es importante tener en cuenta que éstas se vuelven tóxicas cuando se forma el capullo interior, por lo que es conveniente extraerlas antes. Con los pétalos se aromatizan vinos y aceites.
  •  Hinojo: esta flor verde amarillenta dará un sabor anisado con un sutil sabor a regaliz, que combina muy bien con platos dulces y otras elaboraciones como Quinoa con hinojos al ajillo.
  •  Crisantemo: podemos encontrarla en varios colores en ensaladas, vinagretas y salsas. Su sabor es amargo, similar al de la coliflor.
  •  Caléndula: aporta cierto toque picante y es similar al azafrán. Su sabor da frescura a ensaladas, sopas y postres, además de ser perfecta como decoración en el emplatado.
  •  Jazmín: su sabor es dulce y muy aromático. Puedes incluirla en platos de ave, pescados e infusiones.
  •  Lavanda: su sabor aporta un toque picante que va muy bien con cremas, helados y dulces.
  •   Rosa: su sabor va del dulce al ligeramente picante y es perfecta para postres como helados y macedonias, además de mermeladas y salsas. Es muy utilizada en la gastronomía árabe por su inconfundible aroma.

 
Como ves, las posibilidades son infinitas y éstas son solo algunas de las que hay a nuestro alcance. Utilízalas y notarás la diferencia de sabor y color en tus platos.

Conservación de alimentos: historia y tipos

No siempre hemos tenido a nuestro alcance los avances tecnológicos y los recursos necesarios para una óptima conservación de alimentos. Antiguamente se recurría a la necesidad de la conservación debido a la escasez económica o falta de producción, lo que hacía necesario buscar formas de preservarlos.
 

Algunos métodos tradicionales

 
Algunos métodos son tan populares que hoy siguen formando parte del recetario tradicional, no solo por motivos de conservación, sino por el sabor inconfundible que aportan a los platos. En Andalucía destacan numerosas técnicas como:
Adobo: ?se aplica a carne y pescado añadiendo especialmente vinagre, ajos, pimentón, hierbas, aceite y sal, envolviéndolo y dejándolo reposar unas horas para ablandarlo. En nuestra propuesta de Cartucho de albur frito en adobo? te explicamos cómo hacerlo.
Desecado: ?se elimina el agua que contienen los alimentos y se exponen al aire libre hasta que se secan, impidiendo a los microorganismos su desarrollo. Se realiza por ejemplo con algunas frutas como el albaricoque o las ciruelas.
Encurtido: ?se sumergen diferentes hortalizas en vinagre. Ésta es una buena manera de conservar alimentos de temporada y disfrutarlos en diferentes épocas del año. Puedes realizar esta técnica a través de la propuesta de Lomo de atún rojo de almadraba con verduras encurtidas y aire de adobo.
Marinado: ?al igual que el adobo, se utiliza en carnes y pescados, que son introducidos en una mezcla a base de vino, hortalizas y hierbas aromáticas.
Salazón: ?la sal es un conservante natural que seca el alimento, especialmente utilizada en pescados como el bacalao. Éste se introduce completamente y se deja durante unos días. Después de retirar la sal se sumerge en agua fría.
Escabechado: ?escabechar consiste en sumergir el alimento en un medio ácido como el vinagre, acompañado normalmente de vino blanco y sal. Algunas propuestas para esta técnica son el Conejo relleno en escabeche o el Atún en escabeche con verduras y granizado de pepino.
 
Existen otros métodos más modernos, como la aplicación de campos eléctricos de alta intensidad, los pulsos de luz blanca o los ultrasonidos. Puedes verlos aquí.

Cítricos y vitamina C: ¿Qué nos aportan?

Naranja, pomelo, mandarina, limón,…. Los cítricos, pertenecientes al género Citrus, se caracterizan por frutos de sabor ácido ricos en aceites esenciales.
Fueron los conquistadores de Alejandro Magno quienes los importaron al Mediterráneo oriental. En un principio tenían diferentes usos en la cosmética y medicina.
No fue hasta pasados algunos siglos cuando los árabes comenzaron a expandir el cultivo de la naranja amarga para su consumo alimentario.
Actualmente, los cítricos son altamente apreciados en todo el mundo y no solo en la alimentación, sino por su uso en las industrias farmacéutica y perfumística y como biocombustible.

Mucho más que vitamina C

De manera frecuente asociamos los cítricos con la vitamina C y la prevención de enfermedades invernales como resfriados y gripes, aunque su aporte nutricional va mucho más allá.
Los cítricos aportan numerosos beneficios para la salud, como la prevención de anemias, el refuerzo de las defensas, disminución del estrés y el colesterol gracias a sus diversos componentes:

  • Minerales: potasio, magnesio y calcio se encuentran entre sus componentes, lo que beneficia el sistema nervioso además de los huesos y dientes.
  • Vitaminas A y B: los cítricos cuentan con un alto contenido en ácido fólico. Además contribuye a mejorar la salud de la piel y de la visión.
  • Fibra: este componente es perfecto para la pérdida de peso y junto con su alto contenido en agua ayuda a depurar el organismo.
  • Flavonoides: este tipo de fitonutrientes contribuye a un menor riesgo cardiovascular y al cuidado de la salud cerebral.

 

Versatilidad en la cocina

Aunque su consumo fresco es altamente recomendable, existen varias formas de cocinado que podemos utilizar.
Según un estudio publicado en Molecular Nutrition and Food Research. la utilización de poco agua durante el proceso de cocción es una medida aconsejable para evitar la pérdida de nutrientes, así como cocciones prolongadas y largos periodos de almacenamiento previos a su consumo.
Los cítricos son muy versátiles a la hora de utilizarlos en nuestro recetario. Podemos preparar entrantes como Salmorejo de naranjas con bacalao salado, Arroz de cítricos con aliño de marisco y ali oli y dulces como la famosa Mermelada de naranjas sevillanas o un Bizcocho de naranja y miel relleno de crema.

Compensando los excesos: cómo llevar una dieta saludable tras las navidades

Durante la época de Navidad es usual el consumo elevado de alcohol y comidas hipercalóricas, lo que nos lleva a unos desequilibrios nutricionales importantes que son necesarios controlar una vez pasadas las fiestas. Esto, además de provocar sensación de malestar, puede agravar ciertas enfermedades como la diabetes.
Recuperar nuestros hábitos no es fácil pero si quieres desintoxicarte o perder algo de peso, es mejor acompañar una dieta saludable rica en alimentos naturales y en una cantidad razonable acompañado de ejercicio físico.

Vuelta a la normalidad

Compensar los excesos y recuperar la normalidad alimenticia es uno de los retos de muchas personas durante estos días pero ¿cómo podemos conseguirlo?
Ingiere líquidos: hay que tener en cuenta que debemos tener lo más alejado posible el alcohol y los azúcares. Los alimentos ricos en agua, vitaminas y minerales como la fruta y la verdura o las infusiones son los aliados perfectos.
Consume alimentos bajos en grasas, como carnes magras y lácteos desnatados.
No olvides evitar el exceso de azúcar y sal: los alimentos procesados son conocidos por incluir altas cantidades de sal y azúcar.
No se trata de comer menos, sino mejor: es importante no saltarse ninguna comida y tampoco obsesionarse con perder peso rápido.

Los mejores alimentos para depurar el organismo

Dentro de la gran variedad de alimentos que tenemos a nuestro alcance, existen ciertos productos especialmente beneficiosos para llevar una dieta saludable y destintoxicar el organismo:

  • Alcachofa: está de temporada y es conocida por sus beneficios diuréticos. Además favorece la desintoxicación hepática mejorando el funcionamiento del hígado.
  • Cítricos: aumentan nuestras defensas protegiendo las lipoproteínas de la oxidación. También regulan el nivel de glucosa en sangre y reducen la grasa corporal.
  • Frutas como la manzana o la piña cuentan con alto nivel de fibra y propiedades depurativas. En la piel de la manzana se encuentran muchas de las vitaminas que contiene.
  • Aceite de Oliva: entre sus propiedades destacan la reducción del colesterol malo y el nivel de azúcar en sangre.
  • Pescado azul: el omega3 mejora la producción de energía cardíaca y el metabolismo.
  • Legumbres: su alto contenido en fibra favorece la absorción de grasas y azúcares.
  • Verduras crucíferas: las coles son conocidas por sus propiedades desintoxicantes.
  • Infusiones: mejoran la digestión. Concretamente el té verde contiene flavonoides y antioxidantes, además de acelerar el metabolismo. En cambio el té rojo es altamente diurético y ayuda a depurar el organismo.

Andalucía y la historia de los dulces navideños

Como es bien sabido, la cultura árabe ha sido crucial para determinar el recetario gastronómico español actual, especialmente el andaluz, muy influenciado por los sabores de la almendra, la miel o especias como el azafrán, la canela o el anís.
Estos sabores dan como resultado una serie de dulces típicos navideños, en algunos casos con siglos de historia, que simbolizan una tradición indiscutible y que cada año reúne a todos alrededor de la mesa.
 

Orígenes y elaboraciones

España es el primer país productor y exportador de este tipo de dulces navideños siendo Alemania, Reino Unido, Francia, Japón y Rusia, entre otros, los destinos principales.
La oferta es enorme y la procedencia variada, aunque Andalucía, concretamente Estepa y Antequera, son los mayores productores. A continuación os explicamos los tipos más populares y sus orígenes:
 
Mantecado: Debido al excedente de cereales y manteca de lechón durante el siglo XVI en Andalucía, se empezaron a elaborar tortas de manteca tanto en casas como en conventos. Su comercialización no llegaría hasta el siglo XIX, cuando se decidió secarlos para que conservaran mejor sus cualidades de cara al transporte y almacenaje. En el año 2011 consiguieron el distintivo DOP.
Polvorón: Se encuentra dentro de la categoría de mantecado. Su base está hecha de almendra y manteca, acompañados de diferentes sabores como la canela o la vainilla. La almendra es el ingrediente que lo diferencia del mantecado, además de su forma ovalada y su cubierta de azúcar glass, de ahí su nombre, en referencia al “polvo” de su superficie.
Alfajor: Se realiza a partir de una pasta de almendras, nueces y miel y se le da forma de cilindro. Es originario de Al-Andalus y su nombre hace referencia a al-hasú, que significa relleno. Son muy conocidos los de Medina-Sidonia, de los que se tiene constancia histórica por primera vez en el siglo XV, cuando Enrique de Guzmán hace referencia a ellos como un manjar incuestionable en una carta a los Duques de esta localidad.
Turrón: De origen árabe, debe su nombre al “torrat”, una mezcla de miel y frutos secos cocida al fuego. Más tarde, a partir del siglo XVIII, se empezó a añadir el azúcar, debido a la llegada masiva de azúcar de caña proveniente de América. De aquí es donde proceden otras variantes como el turrón de nieve o el guirlache.
Jijona es el principal municipio productor y el que tiene el distintivo de IPG.
En los últimos años se ha convertido en el dulce estrella y se le ha otorgado un sinfín de sabores diferentes (coco, fresa, naranja, gintonic o piña colada entre otros).
Mazapán: Se elabora con azúcar y almendra y suele presentarse con diferentes formas. Sirve como base de otros dulces. Toledo es el principal exponente ya que antiguamente se utilizaba para calmar el hambre debido a la escasez de alimentos en la región.
Roscón de Reyes: Según algunas teorías, este dulce proviene del siglo II a.C. y se realizaba para las celebraciones saturnales. Unos siglos más tarde, se introdujo el haba en el interior como símbolo de prosperidad y fertilidad. Esta tradición cayó en el olvido pero volvió a recuperarse en el siglo XIX tal y como lo conocemos hoy, conmemorando el Día de Reyes.

7 consejos para no pasarnos en Navidad

La Navidad se acerca y, con ella, llegan los encuentros con familiares, amigos y cenas de empresa. Los excesos en las comidas pueden afectar seriamente a nuestra salud mediante dificultades digestivas, hipertensión, falta de sueño o aumento de colesterol.
Según los expertos lo más importante no es el número de calorías de los alimentos, sino la cantidad para regular su consumo. “En estas fechas nos enfrentamos a las semanas más hipercalóricas del año”, afirma Eduardo González, asesor médico de Cinfa.
Por su parte, Claude Chauchard, doctor en nutrición, aconseja no beber alcohol con el estómago vacío, esto genera acidez y dificulta la digestión. “Antes de cenar come un trocito de pan para preparar el aparato digestivo y limita el consumo de féculas. Bebe a sorbos pequeños para realzar el sabor de los alimentos e intercala un vaso de agua tras cada copa de alcohol”.
Siguiendo las directrices de los nutricionistas os dejamos unos consejos para evitar algún disgusto durante las fiestas:

  1.  No hagas cambios en tus hábitos alimenticios y deportivos: Deja las excepciones para las fechas más importantes y haz deporte para compensar las calorías de más.
  2. “Desayuna como un rey”: Hagamos caso al refrán, la importancia de un buen desayuno ayudará a saciarte y evitará que abuses de alimentos poco saludables.
  3.  Come fruta: Los postres a base de fruta o en las ensaladas son una opción muy interesante y deliciosa.
  4.  Consume productos de calidad y de temporada: Aprovecha las denominaciones de origen andaluzas y sus productos de alta calidad.  Por ejemplo, el aceite de oliva y el pescado azul ofrecen numerosas propiedades cardiosaludables.
  5. De todo pero poco: No pierdas la oportunidad de probar los dulces caseros navideños, pero siempre moderando su cantidad.
  6. Alcohol en su justa medida: El vino, el champán, la cerveza…son bebidas saludables y perfectas para acompañar. Un buen maridaje es nuestro mejor aliado.
  7. Sin prisa pero sin pausa: Ingiere los alimentos despacio, con tranquilidad y en la mejor compañía.
  8. ¡Disfruta de la gastronomía de Andalucía!

Alimentos y calidad superior: DOP, IGP Y ETG

En nuestra sociedad cada vez somos más exigentes como consumidores y la legislación resalta la necesidad de mayores controles de calidad de los alimentos para contribuir a una vida saludable disminuyendo cualquier riesgo. Aparte de ello y debido a la creciente exigencia de esta calidad, cada vez buscamos más cierto tipo de alimentos con un distintivo superior, que se diferencie del resto.
Afortunadamente en nuestro país disfrutamos de una gran variedad y calidad de materia prima y esto hace posible las conocidas Denominaciones de Origen (DOP), Indicaciones Geográficas (IGP) y Especialidades Tradicionales Garantizadas (ETG). Seguramente no es la primera vez que escuchas hablar de estas siglas pero, ¿qué significan exactamente?

Denominación de Origen Protegida (DOP)

La Denominación de Origen corresponde a una distinción en referencia al lugar geográfico del que procede un producto. La legislación determina que todas las fases de producción deben ser llevadas a cabo en la región en cuestión, así como mantener  la calidad lo más alta posible utilizando ciertos procedimientos productivos tradicionales.
La DOP garantiza al consumidor una calidad y características determinadas y además se facilita el acceso de estos productos a mercados internacionales.

Indicación Geográfica Protegida (IGP)

Consiste en la procedencia geográfica de un producto, con una cualidad o característica atribuible a su origen. La principal diferencia con la DOP es que no todas las fases de su producción tienen que tener lugar en su región.

Especialidad Tradicional Garantizada (ETG)

Corresponde a un proceso de producción tradicional, es decir, todo el proceso de fabricación del producto final con materias primas debe ser manual y esa forma de fabricación lleve como mínimo 30 años llevándose a cabo. De esta manera se garantiza el carácter tradicional al que se hace referencia.
En nuestro país existen casos puntuales que responden a este distintivo, como son el jamón serrano, la leche de granja, los panellets y las tortas de aceite.
Estos son los tres distintivos de calidad superior en los alimentos que nos hacen reconocer que estamos ante un producto de alta gama. Es fundamental saber identificarlos en las etiquetas de los envases para determinar si estamos ante un producto original o de imitación.

De la ruta de las especias hasta Andalucía

Durante toda la Edad Moderna, las especias fueron un producto de alto valor, ya que se utilizaban tanto para la conservación como el aderezo de los alimentos. Su demanda fue en aumento en el mercado occidental convirtiéndose en una auténtica obsesión para reyes, mercaderes y navegantes, que durante el siglo XV buscaban entre tierras míticas y legendarias.
No es hasta 1520 cuando Magallanes abraza las ansiadas islas de las especias, trayendo a Europa clavo, canela, pimienta y nuez moscada.
 
Un largo viaje hasta Sevilla
Los sabores repletos de notas orientales alcanzaron tierras andaluzas tras realizar el mayor viaje de la Historia hasta el momento, desde las Islas Filipinas hasta Sevilla con barcos repletos de especias, como la canela de Ceilán o Java.
En la cocina andaluza encontramos una amplia utilización de especias. Podemos ver algunos ejemplos:
Canela: Es originaria de Sri Lanka y se recolecta durante las estaciones de lluvia. Cuenta con propiedades antisépticas y un aroma delicado e intenso muy característico con notas amaderadas. Su sabor es fragante y cálido.
Azafrán: Sin duda, el azafrán es conocido como la especia más cara del mundo por su proceso de recolección, secado manual y ligereza. La flor, de color violeta y los estigmas, de color rojo anaranjado, aportan un aroma persistente y amargo, además de teñir con un especial colorido.
En 1999 se creó la Denominación de Origen La Mancha, cuya diferencia frente al resto del mundo es su proceso tradicional de tueste y separación del estigma con otras partes de la flor. Esto incrementa el poder colorante y aromático en un 40 o 50% por encima de cualquier otro azafrán del mundo.
Nuez Moscada: El clima marítimo tropical de la zona de Las Molucas y las zonas de producción de origen volcánico han fomentado su desarrollo. El aroma es rico, cálido y fresco, el sabor es picante y con mucha fuerza.
Cardamomo: Se trata de una semilla muy fuerte pero refrescante por sus notas cítricas y picantes.
Pimienta negra: La pimienta negra posee un sabor picante, no siendo dulce ni salada, por lo que cuenta con gran versatilidad para la cocina.

Guía rápida de una cata de té

La historia del té se remonta al año 2737 A.C., aunque no es hasta principios del siglo XVII cuando llega a Europa con la apertura de Asia al comercio con Occidente. En este artículo nos adentraremos en conocer mejor este producto mediante el proceso de cata.
El es para muchos profesionales de la cata uno de los productos más complejos: sus 2.500 variedades, con diferentes aromas y sabores conquistan hasta tal punto de ser la segunda bebida más consumida.
Antes de comenzar la cata de té debemos tener en cuenta que, a pesar de la alta cantidad de variedades que podemos encontrar, todas ellas provienen de la misma planta: la Camelia Sinensis. La diferencia entre una variedad y otra proviene del tipo de procesado de las hojas.
 

Recomendaciones generales

  1. La base de todo té es el agua y ésta ha de ser de alta calidad y baja mineralización para poder detectar todas las cualidades y notas del té ante el que nos encontramos. No se recomienda recalentarla, ya que el agua recién calentada garantiza un equilibrio óptimo de oxígeno.
  2. El tiempo de infusionado indicado en cada tipo de té es fundamental. Debemos respetarlo para que sus cualidades no se vean afectadas.
  3. La cata de té se realiza obligatoriamente sin aditivos. No es recomendable añadir leche, limón o azúcar, ya que las características del producto se verían alteradas.

 

El proceso de cata

  1. Vista: En primer lugar, observaremos el color y la forma de las hojas, tanto secas como infusionadas. Para ello, se dispone de la muestra de los tés secos que se van a catar. El color es uno de los rasgos más importantes, porque nos desvelará la variedad, el origen, el grado de fermentación y el tiempo de infusión. Aquí debemos prestar atención a la claridad o “limpieza” de la infusión (claro-turbio) y a la intensidad del color o “saturación” (claro-oscuro).
  2. Olfato: Son muchas las gamas de aromas que podemos encontrar, desde frutos rojos a especias y toques amaderados. Es importante tener en cuenta este aroma tanto en seco como infusionado para conocer todas las notas que contiene el producto.
  3. Gusto: Una vez examinadas las cualidades visuales y aromáticas, llega el momento de la degustación. Dependiendo del tipo de té encontramos sabores vivos o suaves, vegetales, terrosos, florales o acaramelados, entre muchos otros.

 
Algunas características de cada tipo de té son:

  • Té blanco: Corresponde a las hojas jóvenes, sin oxidación ni procesado. Su color es amarillo pálido y contiene aromas florales, herbáceos y suaves.
  • Té verde: Apenas experimenta un proceso oxidativo, por lo que su color va del amarillo pajizo hasta el dorado, pasando por diferentes gamas de verde. Sus aromas son frescos, vegetales, herbáceos, dulces y almendrados.
  • Té azul (Oolong): Estamos ante un semifermentado y dependiendo de su grado de oxidación puede presentar un color desde el amarillo verdoso hasta el ocre intenso, con aromas herbáceos, florales, terrosos y sabores melosos y ligeramente amargos.
  • Té rojo: Posee colores cobrizos, ocres y el caobas. Su aroma especiado recuerda a la malta, el torrefacto y matices de frutos secos.
  • Té negro:  Su oxidación es completa, pasando por un proceso de marchitado, enrulado, oxidado y secado. Debido a este proceso, su color y aromas son intensos, con notas de cacao, malta y regaliz. Es dulce y persistente.

En el siguiente link puedes ampliar información sobre las distintas variedades de té existentes, sus características, tiempo de infusionado y beneficios para la salud.